Araújo, Ana

No Compromise: The Work of Florence Knoll.

2021
PA Press

Este libro cuenta la trayectoria completa de la diseñadora Florence Knoll. Una mujer envuelta en un mundo dominado por hombres, dónde supo destacar y hacerse hueco creando su propio estilo de trabajo, quedando como una de las diseñadoras más importantes del siglo 20, teniendo diseños aún en producción. 

Tuvo una infancia dura, quedando huérfana a los 12 años, pero eso no impidió que estudiara y se enfocara en las artes. Estudió en la asociación de arquitectura, teniendo como principales mentores a Mies van de Rohe, Walter Gropius y Eero Saarinen. 

Se casó con Hans Knoll, de quién adoptó el apellido, el cuál venía de una familia que estaba relacionada con la creación y diseño de mobiliario. Juntos crearon la empresa “Knoll Associates”, la cuál crecio rápidamente haciendo showrooms en los Estado Unidos, ofreciendo mobiliario, textiles, accesorios… Desgraciadamente (o no, por la evolución que tuvo Florence después) su marido falleció trágicamente en un accidente de coche, dejándola a ella como presidenta de la empresa. A raíz de esto, la diseñadora desarrolló su propio estilo de diseño llamado “The Knoll look”. 

“‘The Knoll look’ define un interior moderno que incluye asientos escultóricos combinados con mobiliario más sobrio, complementando y humanizando los elementos, como alfombras o plantas” (Araujo, 2021, No Compromise: The work of Florence Knoll). 

Esto ya venía de antes, como cuando diseñó su habitación cuando iba a la escuela de arte, la cual incluía una silla de su mentor Saarinen y un tápiz que diseñó la propia Florence, acompañados de plantas y muebles neutros. Este estilo combina la visión de la Bauhaus con el diseño escandinavo. Se hizo tan popular que este estilo fué muy asociado a las oficinas de EE.UU. 

Al tiempo desistió como presidenta de la compañía para poder centrarse por completo en el diseño de producto. Colaboró con grandes empresas como IBM, Seagram, etc… Tuvo tanta influencia que las oficinas de estas empresas adoptaron su estilo. Les demostró que los espacios neutros y sencillos no le quitaban profesionalidad a su entorno. Ella también creó sus propios productos, aunque ella era muy modesta y los solía llamar “meat and potatoes” ya que eran simples, lineales y con ángulos marcados. Ella metía en este concepto muebles como por ejemplo la Florence Knoll Hairpin Stacking Table y la Marble-Topped dining table, las cuales siguen en producción a día de hoy. 

“Florence creó un lenguaje del diseño muy original” “Tenía muchas cosas a su alrededor y ella, en muchos aspectos, permanecía impasible ante todo ello” (Araujo, 2021, No Compromise: The work of Florence Knoll). 

Ella estaba muy orgullosa de sus interiores, pero modesta con sus productos únicos, lo que demostraba su pasión por crear conjuntos, también era una manera de quitarse competencia ya que el diseño de producto estaba estrictamente asociado con lo masculino, así que tenía vía libre con el diseño de interiores, asociado a lo femenino. 

Esto lleva a otro punto importante en el libro, como Florence rompió el techo de cristal en una época tan complicada. Las fotos históricas que hay de la diseñadora siempre son en una mesa rodeada de hombres. Esto fue a causa de su relación cercana con Saarinens, el que le facilitó un poco el camino, gracias a sus conexiones. Fué la única mujer de su clase en elegir la carrera de arquitectura, lo que demostraría que sus compañeras estarían más asustadas por las dificultades que esta carrera tenía por el simple hecho de ser mujer. Lo bueno de Knoll, es que sabía muy bien como aprovechar las oportunidades que le caían encima. 

En el punto más alto de su carrera decidió retirarse con solo 48 años. En sus entrevistas se podía suponer que ella sentía que no tenía la autonomía que ella quería. Esto tiene sentido por como trataba la sociedad de girarlo todo a un mundo dominado por hombres. Ella se dió cuenta, y aunque podría haberlo enfrentado, no lo hizo. 

“Quizás no fué capaz de articular con claridad donde radicaba su incomodidad, quizás le faltó el valor para enfrentarse a personas y legados que habían desempeñado un papel tan fundamental en su trayectoria”. (Araujo, 2021, No Compromise: The work of Florence Knoll). 

Florence sintió que tenía más libertad después de retirarse que en su carrera profesional. Hizo uso de un estilo mucho más libre jugando con diferentes estilos haciendo que se viese natural. 

Florence Knoll fué la primera mujer en recibir el premio Gold Metal for Industrial Design del Instituto Americano de Arquitectura. Cuando murió, su visión estaba tan arraigada que se seguía usando, dejando un gran impacto en el diseño después de su muerte. Murió en 2019, con 101 años dejando diseños icónicos que ahora forman parte de exposiciones y colecciones de museos, pero también de oficinas, hogares y la historia del diseño.

Reseña de:
Abril Martínez Jurado

D2PBM 2025-26. Diseño de producto, EASD València

Asignatura: Historia y Cultura del Diseño de Producto.

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